Tarde, pero llegó: Quejas contra el nuevo formato de La Tercera


Mira, la verdad es que yo no sé muy bien por qué estoy despotricando contra La Tercera cuando a mi casa sólo llega El Mercurio (mis viejos son medios fachos; no enteros, pero sí medios), pero creo que es mi deber como periodista tener una opinión respecto a uno de los principales medios de comunicación del país. O al menos eso es lo que me dicen en la escuela. Yo no les creo mucho, pero dado que soy tan buena alegando y que encuentro tanto placer en ello, no puedo resistir la ocasión. 

La cosa es bien sencilla:  si hay algo que me gusta de La Tercera, es que tienen un par de cojones bien grandes y bien puestos para correr riesgos y apostar por cosas nuevas, como la sección de Tendencias y ese logo tan raro que pusieron ahora. La sección de Tendencias, debo decirlo, igual me da un poco de risa, porque el público objetivo (y cualquiera lo puede oler a leguas), es irremediablemente una pareja hipster que vive en Lastarria, tiene un Bullterrier o un Pug comprado en el Pets & Co. del Parque Arauco, salieron de colegio privado y andan con los últimos Wayfarer del mercado; originales, por supuesto. Sí, es cierto que yo también salí de colegio privado, y más encima, estudio en la Católica, pero la cosa no deja de ser graciosa. Bueno, pero dejando Tendencias atrás, el resumen es que el input positivo es que los tipos son osados y se agradece. Que El Mercurio aprenda. 

Ya, ahora viene lo malo. Yo, como apuesto es más del 90% de los chilenos, soy un animal de costumbres y un animal con impulsos rotundamente violentos cuando esas costumbres no pueden ser satisfechas. Y fueron esos mismos impulsos violentos los que surgieron cuando, ojeando el nuevo formato de La Tercera de atrás para adelante como siempre lo hago, me encuentro con la sección de Deportes. ¡¿DEPORTES?!, ¡¿AL FINAL DEL DIARIO?! No... no... no... That's a big "No-no" right there!  Una cosa es poner secciones nuevas, más infografías (para los que no se manejan, esos son los monitos explicativos), mejores fotografías, nuevo diseño, y otra cosa muy distinta es que cambien el sagrado y archi consagrado orden "ediorial, internacional, nacional, policial, deportes, cultura, espectáculos, ocio". Me carga. Me molesta. Me incomoda profundamente, y soy incapaz de clasificar este hecho como una apuesta innovadora y no como un rotundo error que subestima la costumbre de los lectores. 

Otra cosa mala: asfixiaron a las páginas. En mi mente, lo mejor que puedes hacer es meterle aire a un medio escrito (para los no entedidos, idea es dejar la mayor cantidad de espacios blancos posibles para hacer del formato algo simple y limpio), y apretando los márgenes, no hacen más que marearme con letras que no me dan ganas de leer pero ni en lo más mínimo. 

Antes de que saquen las antorchas y vengan a con una horda iracunda a callar mi intolerante y retrógrada opinión, debo aclarar que yo sí estoy en pro de los cambios. No tengo problema con ellos y creo que mientras se trate de un honesto esfuerzo de mejorar el producto, hay que definitivamente correr el riesgo. Ahora, creo que el cambio por el que se ha lanzado La Tercera debiera pasar por un período de corrección, ver cómo funciona y corregir aquellas alteraciones no le hacen ningún favor al lector. Sólo así se convertirá este molesto producto refaccionado, en la verdadera innovación que pretendía ser en un principio. 

En todo caso, bien por ellos. Un buen par de cojones hoy en día se aprecia. Y mucho.

0 comments:

Back to Home Back to Top Avalon's crib. Theme ligneous by pure-essence.net. Bloggerized by Chica Blogger.