Saturday, April 30, 2005

Colapso Nervioso

Creo haberle dicho a la Coté que todo se ha vuelto un gran círculo vicioso; como si corriera una carrera y, al llegar a 3 metros de la línea final, me corrieran la meta 100 metros más y así sucesivamente. Todo esto vino a eso de la tercera hora de clases, cuando el profesor se burlaba de mi falta de tiempo. Por alguna extraña razón (sentido común tal vez), al tema no le encontré nada de gracioso. Justo como Holden Caulfield lo diría, en ese momento lo odiaba y con la misma sonrisa irónica con la que él me decía que durmiera menos para hacer sus benditas guías de indentidades trigonométricas, yo le dije que lo estaba empezando a odiar. Patético que se lo haya tomado como un chiste, cuando más lejos de un chiste no podía estar. En fin, con toda la neura acumulada, podrán darse cuenta cómo me puse después. Entre que no me salían los ejercicios, entre que la frustración me corroía y entre que tenía a una tropa de imbéciles en la parte de atrás de la sala traduciendo "Lucky" de Britney Spears, supe que un colapso se aproximaba y, para evitar que muchas personas inocentes (más personas inocentes) se fueran de chuchada, opté por ir al baño y por último mojarme un poco la cara mientras pensaba en formas rápidas de matar a mi profesor de matemáticas.
Cuando llegué al baño, me miré al espejo y me golpeé la cabeza contra él. Había más gente (la mayoría gente que conocía) y, el colapso que había pronosticado, atacó a toda la gente presente en un radio de unos 10 mtrs. No les mandé ninguna chuchada ni nada por el estilo... al menos no a ellas como individuos, sino que a todo ser que respiraba y a todas las circunstancias que no me han dejado vivir mi vida tranquilamente por más de un mes.
Anyway, después que se acabó la clase fuí a echarme al sol y a tener un momento de paz (no era paz para nada... no cuando los pelotas de la radio de tu colegio ponen "Du Hast" de Rammstein; canción que odio por cierto). Fue ahí cuando llegaron mis amigas y trataron de consolarme. Tierno de su parte, pero medio infructuoso a fin de cuentas.
Fue en medio de toda esa conversación que me dí cuenta que he estado viviendo en un círculo vicioso: un círculo en el que cada semana me reviento haciendo cosas prometiendome a mí misma que descansaré el fin de semana; que el viernes será el último día. Me voy repitiendo lo mismo cuando me veo corriendo nuevamente el sábado en la tarde... el lunes en la mañana... el miércoles en la noche... y así sucesivamente hasta que llega el viernes, y me vuelvo a hacer la misma promesa que rompo al día siguiente. Eso es lo que me ha pasado las últimas semanas. Lo que me pasa en este momento... cuando veo los días del calendario y no veo el día en que pueda quedarme en mi casa descansando ó la tarde que le pueda dedicar a los amigos que no he visto hace tiempo.
Quiero romper este círculo luego. Se acercan días en que habrán muchos finales. Espero que el fin de esta desagradable rutina esté entre ellos.
Me niego a creer que este período que yo creo de unas cuantas semanas, sea en verdad un período de un año entero... porque creo que voy a necesitar mucha cafeína para enfrentarlo. Y consideren que la cafeína me noquea.

Necesito un café.

Thursday, April 28, 2005

The "Must have"'s

He tenido que hacerme cargo de una edición entera de la revista del colegio (por algos e empieza, ¿no?).
Hago una lista de "Must Have"'s... aquellas canciones que toda persona, por una cosa de decencia musical ó como quieran llamarle, debería tener en su computador no importa el género de música/moda siga.

¿Alguna sugerencia?

Tuesday, April 26, 2005

Preppy Girl

No saben cuánto echaba de menos escribir aquí. He tenido que tragarme todo l o que ha pasado por dos semanas y no daba más. De hecho, más ó menos todas las fuerzas del universo se pusieron en mi contra y estaban más que esforzadas por dejar el blog en blanco. No solo no había tiempo (y eso en cantidades macro), sino que cuando me pude escapar de todas las cosas que tenía que hacer (y cuando digo escapar, lo digo literalmente), me doy cuenta de que la torre de mi computador había colapsado. Cero chance de escribir. Mal. No es sino hasta ahora, que estoy en horarios extra-escolares metida en una sala llena de escolares aburridos, que puedo escribir en el blog. Uff... por fin. Ha pasado mucho.

Lo que me ha tenido sin tiempo, fue la bendita semana del colegio. Muy preppy, lo sé; pero venía dentro del lindo compromiso que tuve que asumir cuando me metí dentro de las tropas del centro de alumnos (cosa que no recomiendo si es que quieren mantener una vida social pseudo-activa). Long story short: jugué fútbol, bailé como una puta en frente de una horda de adolescentes cuyas hormonas corrían, me disfracé de gótica, perdí en la versión ultra chanta de un "corre y canta" y (lo peor de todo) terminé en el estudio de "Rojo" con un sombrero de copa y un cartel de mi curso, chillando como quien supiera quién cresta es Mario Guerrero. Caí bajo. Lo sé. Pero eso no le quita lo divertido. Todo, hecho para aprovechar mi última semana Georgiana (semana del colegio para los que viven fuera de la burbuja llamada Saint George), para hacer todas las cosas que siempre quise hacer (excepto lo de ir a "Rojo") y para luego evitarme los "¿por qué cresta no hice esto ó aquello?". Los arrepentimientos no son algo que me agrade sobremanera; como a todo el mundo. Creo que no hay nada peor que ver hacia atrás y desear haber actuado de otra manera. Todo tiene que ver con la consecuencia: con acatar lo que hiciste y las razones por las que lo hiciste. Esas son cosas que intento evitarme ultimamente. En mi plan de "Vivamos plenamente y corramos muy rápido para que no tengamos tiempo de darnos cuenta cuán patética es nuestra vida" (creo que formaré un grupo de apoyo... JA!), estoy enfocada a no perder ningún segundo y a no ceder al sedentarismo. En verdad, me he vuelto media existencialista ultimamente, y esto de cambiar mi estilo de vida no es sólo un discurso que vendo (de hecho, empezó siendo una acción para después convertirse en un discurso), sino que es un cambio medio drástico para vivir la vida to the fullest. Creo que soy muy jóven para estar hablando de estas cosas, pero en cierta manera, también pienso que no debería esperar a tener 30 años para hacerlo.
Quiero ser una de esas personas que uno ve en la calle, esas a las que uno mira y uno sabe que son felices (aun que tal vez no lo sean). Quiero mirarme al espejo y estar satisfecha con lo que veo, quiero llamar a alguien todas las noches antes de dormirme y que me diga lo mucho que me quiere. Eso es lo que quieren todos... right?
Sí.... creo que eso es lo que la gente llama "felicidad".

Y es la primera vez que, de verdad, estoy haciendo algo por conseguirla... ó tal vez por evadir el hecho de que no la tengo.

Uds. deciden.

Friday, April 15, 2005

Tan fuera de lugar

"Esto va directo a tu blog" me dijo un amigo. Y estaba en lo correcto.

Después de 14 horas seguidas en el colegio (y apestada de eso), terminé con frío, sola y totalmente fuera de lugar, en una reunión de ex alumnos de mi colegio. Lo único que quería era irme a mi casa; porque estaba cansada y además porque no hacía mucho rato que me había dado cuenta de que tenía que entregar un trabajo mañana a las primeras dos horas. Un trabajo que, para entonces, no había hecho.
Les cuento: me quedé un poco más tarde en el colegio, porque me quedé conversando con Máx y después se nos ocurrió la hermosa idea de quedarnos a la reunión de ex alumnos. Él se quería quedar para sacar fotos para la página del colegio. Yo, para ver a mis amigos que ya habían salido. Perfecto. Hubo sólo un factor que no había considerado: mis amigos iban a estar ocupados con sus ex compañeros, poniendose al día y todo eso. Cuando me dí cuenta de esto, ya era muy tarde: la batería y la plata del celular se habían acabado, mi madre estaba en el centro, mi hermano saliendo del campus San Joaquín (que créanme no está nada de cerca de mi colegio), mi papá no contestaba el celular y la opción de irse en micro estaba descartada (eran las 8:30... sí, soy mamona). No tuve más remedio que quedarme con el plan original.
Y así lo hice... me quedé en medio de esa masa de gente que alguna vez ví con uniforme (algunos que no obviamente... too old for me) y que jugaban pichangas en los recreo; esos mismos que ahora llevan el pelo largo que el maldito reglamento les impedía tener, fumando en el colegio por primera vez fuera del baño y con vasos de vino que alguna promotora les pasara no hace más de un minuto. Y nunca me sentí tan sola.
Era primera vez que estaba rodeada de tanto humo y caras conocidas, y que al mismo tiempo sentía ese vacío interno horrible; eso de sentirte como una pieza ajena en un puzzle de 1000 piezas. Es verdad, estaba fuera de lugar; de eso no cabe duda. Pero igual me afectó. No sé... me sentía acorralada...
En fin... luego llegó mi hermano. Me dió pena decirle que se apurara y todo eso, así que tragué todo y ví cómo se entretenía estrechando las manos de sus antiguos compañeros de pichanga. Esos mismo a los que no le hablaba hace meses... y a los cuales tampoco les hablará en un período similar de tiempo. Mi hermano tuvo compasión y después de un rato, me dijo que nos fueramos. Al parecer pudo leer la desesperación en mi retina. Últimamente estamos muy unidos. No me sorprendería que en serio haya hecho la escapada del lugar sólo para dejarme un poco más tranquila.
Ya no quiero más. Estoy cansada, sucia y media triste. Lo peor, es que no veo la hora de descansar, de decir "no tengo nada que hacer hoy". Necesito dormir, necesito parar y despejarme un poco. Demasiado para mí. El estar triste sólo empeora las cosas.

Sigo siendo una pieza fuera de lugar.

Tuesday, April 12, 2005

Flash post!

Rápido:
Hago sushi para el cumpleaños de mi hermano. La gente llega en dos horas y no tengo nada listo. Ja.

Estoy feliz. No sé muy bien por qué, pero estoy contenta. Con lo que hago, con lo que ha pasado... etc. Estoy en mi período egoísta (me explayaré sobre eso luego), pero me siento muy feliz (a pesar de ser una hipócrita: me revienta la gente egoísta).

Respondiendo la pregunta, juego basketball desde que estaba en 5to básico y fuí muy mala hasta hace un año (cuando pasé de "mala" a "menos mala") y me pongo mejor cuando me quedan sólo 5 meses de clases (la vida es tan irónica...).

Escucho Suede. Me bajó la gran necesidad de escuchar "Obsessions". Lamentablemente, desapareció de mi pc. Me conformo con "Positivity". Por lo menos así paso algo de las penas que tengo por perderme a Placebo.

Escribiré un post decente y como Dios manda, pronto. Stay tuned.

Sunday, April 10, 2005

Dilemas existenciales

Terminamos mal la semana. El viernes, luego de tener una lucha interna sobre si me quedaba a entrenar ó me iba a descansar a mi casa, resolví dejar mi estilo de vida de eterna pastel y quedarme. Sabia decisión. Me quedé y boté toda la neura y el cansancio, quedé contenta, con ganas de jugar el partido de hoy día y todo el cuento. Hoy, me desperté a eso de las 7:15am (horrible considerando que era sábado) y me fuí al partido. Entré en el primer cuarto y todo bien, hasta que me empieza a doler el dedo. Aún es un misterio el momento exacto en el que me pegué, pero lo hice. Long story short, me fracturé el dedo. No me pregunten cómo pretendo cortar madera y pintar en la semana, pero lo haré.

No tengo mucho más que contar... mi vida ha perdido un poco ese brillo de tener cosas que sean dignas de ser relatadas. Será por el exceso de vida escolar y la ausencia de vida amorosa (y me refiero a una total ausencia). Todavía no decido si estoy feliz por eso ó no. Por un lado, obviamente que tener a alguien que te revuelva el estómago (in a good way of course) es lo máximo; saber que tienes a alguien a quien besar y que piense en tí cuando escuche canciones de amor. Totalmente cursi, pero lo máximo. Pero por otro lado, también es una responsabilidad. Y una muy grande por cierto; y como todas las responsabilidades, quitan tiempo y productividad, que son las cosas que voy necesitando más en estos momentos. En general, creo que esto de las relaciones puede que no sea tanto así como una "responsabilidad" más. Pero deben entenderme: soy yo; y en mi calidad de Sandra, soy extremista por decir lo menos. Me explico: la última vez que creí estar enamorada (lo de "estar enamorada" aún está siendo discutido en los hemisferios de mi cerebro), entré en un estado de total centralización en aquella persona y lo que hacía, decía, dejaba de hacer, etc. Me pasaba revisando el celular por el rastro de algún mensaje, alguna llamada perdida ó algo por el estilo. Nunca encontré rastro de ninguna de esas cosas, por lo que el resto del día, me lo pasaba pensando por qué no había encontrado nada y metida en MSN, a ver si lo encontraba a él. Escuchaba canciones que él alguna vez mencionó e incluso adoptando pensamientos que alguna vez compartió conmigo. En resumen, caí fuerte. Me dí vuelta. Y eso fue después de un LARGO período de encontrar que todos los hombres eran mis amigos y, los que no lo eran, eran unos idiotas, por lo que la caída fue aún peor de lo que se pueden imaginar. El punto es, que hecho de menos esa sensación rica de hablar con ese alguien y, las pocas veces que pasaban esas "cosas especiales" (los fulminantes y aparentemente poco reflexionados "te quiero", las llamadas sorpresa, etc, etc...), pensar que todo va bien, que todo el mundo es color de rosa y que lo peor que podría pasar, no sería que alguien de Mekano subiera a la presidencia ni que el reggeaton se convirtiera en parte de nuestro folklore, sino que aquella persona a quien tanto quieres y a quien le has escrito tantas páginas, desaparezca.
Esto, lo siento al mismo tiempo en que estoy feliz de, justamente, no sentirme así. Porque así no sufro, así no siento, así tengo tiempo para todo, porque así me duerno temprano y no me levanto en la mañana rogándole a Dios que la noche haya sido una realidad y no un temido sueño. Es parecido a tomarse un pain killer, un calmante. No sientes, no sufres... pero tampoco ríes nervioso y con cara de idiota al mismo tiempo que crees que tu sangre hierve, ni tampoco vives del todo.
Creo que tampoco tengo tiempo de resolver el dilema en cuestión. Creo que mejor espero a que todo caiga por su propio peso. Creo que mejor voy a seguir viviendo mi vida como la vivo ahora y creo que voy a tomar lo que se me dé. Embracing life as it comes. Creo que ése será mi modus operandis por el momento. Espero que funcione. Parece fácil ¿no?... pero como dicen por ahí "del dicho al hecho... ". Los grandes planes casi siempre parecen simples. Ejecutarlos es la verdadera proeza.

Embracing life as it comes... no está tan mal después de todo.

Thursday, April 07, 2005

A full

Es primera vez en mi vida que puedo decir, realmente, que no tengo tiempo. Al menos no lo he tenido esta semana. Creo que ha sido la semana más cabrona en mucho tiempo. Estoy cansada físicamente y estoy empezando a cansarme psicológicamente. Me explico: ayer martes, tuve que hacer uno de esos controles medios nazi que hacen las profesoras de ed. física. Ellas (ó el colegio entero) piensan que alguien que sólo hace ejercicio una vez por semana, es capaz de trotar, a una velocidad media, 30 min. sin parar y sin morir en el intento. Me gustaría que alguien les informara de esos niñitos que murieron el año pasado en plena clase gimnasia. Anyway, ése no es mi caso. Yo entreno 3 veces por semana, más las dos horas de ed. física y los ocasionales partidos, así que se podría decir que tengo un estado físico bueno ó por lo menos decente (me refiero a que debería ser capaz de hacer el bendito control sin desmayarme ni nada). En teoría, no debería tener ningún problema. De hecho, debería ser algo fácil. Un cacho que me saco en media hora. El problema, era que eso del estado físico "decente", es técnicamente hablando; pero cuando no he entrenado en 2 semanas (la primera porque estaba con mil cosas que hacer y la segunda porque estaba enferma) y no he hecho ed. física en 3 semanas (la primera por pajera, la segunda porque tuve una reunión y la tercera porque tuve que ir al médico) es medio difícil que rinda los 30 min. trotando como que no fuera nada. El training se pierde, you know?.
En mi desesperación, y visualizando mi próximo desmayo (el primero, porque no me he desmayado nunca), pedí misericordia a mi profesora y le rogué que me dejara hacer el control la próxima semana cuando ya tuviera dos entrenamientos en el cuerpo. "Por lo menos tienes que tratar... si no lo haces, los puedes repetir la próxima semana". Shit. ¿Qué es mejor, hacer unos 20 min. esta semana y luego cagarme denuevo con otros 30min.? Fuck it... prefiero morirme ahora. Así que fue en eso que, unos 10 min. después, me ví trotando en medio de la pista, sintiendo cómo las 3 semanas de sedentarismo se adueñaban de mis pobres piernas. Así que ahí estaba, empezando el trote. Siempre, al principio, empiezas con la gente buena, la que trota como quién mira televisión. Pero ya en el minuto 10, te das cuenta de que, esas mismas personas con las que empezaste, están al otro lado de la pista y tu sigues avanzando como si estuvieras en la típica secuencia de drama-acción de una película. Por allá, por el minuto 15, ves que esas mismas personas, son las que pasan a tu lado. Te sacaron una vuelta. Depresión. Aún peor que eso, es ver que vas tan lento, que incluso las minas que sabes que son fumadoras regulares y que sabes que en cualquier momento les diagnostican cáncer al pulmón, pasan al lado tuyo y se alejan, cuando piensas que tú, en tu puta vida, has fumado un cigarro: ESO es depresión.
La subida del ego viene después, cuando ves que la profesora por fin tocó el maldito pito y te das cuenta que se acabó. Que trotaste los malditos 30 min., que las piernas te flaquean, pero no te desmayaste; que pensaste morir, pero viviste; y lo mejor de todo: te das cuenta que las mismas fumadoras a las que antes les veías el trasero, están tiradas en el piso hace más de 5min. Ellas no pudieron. Yo sí pude... a una velocidad absolutamente vergonzosa, pero pude. Bien Sandra.
Salí del cacho, todo bien. Lo lindo viene ahora: ahora que tengo las piernas adoloridas y el ácido láctico corroe mis pobres músculos; y hoy día mismo, que es el único día en que no he parado ni un sólo momento.
Adolorida y todo, tuve que ir al colegio (obvio). Inmediatamente después de que sonó el último timbre y todos mis compañeros saltaban de felicidad porque irían a comer a sus lindas casas (bastardos...), yo me iba a entrenar. Adolorida y todo, entrené. Terminé de entrenar y me subí a la micro mientras ingería lo más parecido a un almuerzo que pude encontrar (Coca Cola Light y uno de esos paquetitos de galletas de soda... light por supuesto). Me bajé de la micro, y preu. Toda la tarde preu.
Llegué hace sólo un rato. Me dí el tiempo de escribir porque ya es demasiado. Mañana tengo dos pruebas: biología y cálculo. Sólo para terminar con el lindo día, les cuento que confundí los cuadernos y me traje el de sociales. No puedo estudiar cálculo... y tengo la prueba a las dos primeras horas. Seguida por la prueba de biología a la 3era y la 4ta. Nice.
Quiero seguir escribiendo, sólo y por la única razón de evitar pararme y sentir los 30min. en mis piernas otra vez. Vamos, Sandra. No es mucho. Estamos a la mitad de la semana, 3 pruebas y un entrenamiento más y será el fin de semana... en el que tendrás que estudiar para la prueba de matemática del lunes... pero no importa. Hang in there. Estos son los últimos días de tu vida. De tu vida escolar, por supuesto. ¿Tienes alguna otra vida?

Monday, April 04, 2005

Domingo-Fomingo

Me hacía falta salir. Me hacía falta salir sin planificar nada. Anoche, Tomás me cobró el café que teníamos pendiente. Fuimos al Starbucks y comenzamos la terapia. Ya me considero una pseudo loca, así que una terapia más no me hará daño. Terminamos la noche acordando que la terapia se repitiría. Algunas veces pienso que somos muy parecidos... otra veces no lo puedo entender. Será por eso que nos llevamos bien.
Después del frapuccino con Tomás, me fuí a la casa de Diego. Carrete chico pero piola. Echaba de menos esos carretes, donde te sientas en el living de un amigo y te pasas la noche conversando. En verdad no tuvo mayor relevancia hasta que salí y ví mi mejor amigo se columpiaba. Me preguntó qué era de mi vida y en ese mismo momento me dí cuenta que él sabía tanto de mi vida, como yo de la suya: casi nada. Empezamos a remediar el hecho, interrumpiendo el tema cada vez que un agente externo llegaba. Lo hicimos inconscientemente, como si hubiesemos hecho un acuerdo mental ó algo así. Creo que son los 14 años juntos.

Domingo-fomingo. Me desperté tarde considerando la hora en que me acosté. Fue el cumpleaños de mi viejo, así que todo el día rondó en torno a él. En verdad en la tarde ni siquiera lo ví: se escapó con mi vieja y mi hermana chica. A los hermanos del año (entiéndase Caín y Abel, ó sea mi hermano y yo) nos quedamos en la casa. Para ser sincera, podría haber usado la tarde mucho más productivamente. Pero no lo hice. Hay una posibilidad de que mañana tenga prueba y ni siquiera me dí la molestia de exhaltarme. Después de los días que falté, normalmente habría llamado a medio mundo preguntando por materia y si realmente la prueba es mañana. Pero no lo hice. En vez de eso, me puse a buscar el papel donde tenía anotado los horarios para el preu, en cual no encontré...

Estoy divagando.

Long story short, la tarde fue una gran pérdida de tiempo. En resumen no hice mucho; lo más constructivo que hice, fue empezarme otro libro. "La insoportable levedad del ser". Me lo recomendó una amiga de mi vieja con la cual tengo una cierta relación basada en los libros, especialmente los de Benedetti. Me dijo que era muy bueno, pero hasta ahora no hay nada que me mueva mucho. Tengo dos libros pendientes y tengo que leerme "The Catcher In The Rye" para inglés. Y tengo pruebas... y preu... y entrenamiento... y reuniones... shit. Ahora que enumero las cosas que tengo, me doy cuenta de que carezco de una: vida. Get over it Sandra, vives sin ella hace mucho rato...

Como si realmente me importara.

Saturday, April 02, 2005

Too much celebrity for one week

Se acabó la parafernalia. Ya todo está hecho. La idea que surgió en una reunión hace no sé cuántos meses atrás, ahora quedó en el pasado convertida en un hecho. El congreso se acabó y a pesar de los fotografos y las cámaras de TV, no supe nada de él por los medios. Son las pre candidatas. ¿Qué se le va a hacer?

Bueno, después de todo el discurso de la Tía Sole, el congreso tuvo la nota negra cuando se informó de la condición del Papa. Hubo silencio. Y de pronto, todas las cámaras que entrevistaban a los alumnos para preguntarles qué les había parecido Soledad Alvear, se enfocaron en las caras tristes de los más católicos que esperaban lo peor. Creo que les conté lo de mi crisis de fé con la iglesia (esto de las crisis me viene generalizado); por primera vez desde que estuve en el mismo Vaticano, fuí a misa. ¿Culpa? tal vez... ya ni siquiera sé qué pensar.
Hace un rato me despertó mi mamá. Iba saliendo. Al momento de despertarme me dí cuenta que había tenido una pesadilla. Fue en ese mismo momento en que mi mamá me dijo que el Papa había muerto. Una de aquellas coincidencias, ¿no?.

En más superficiales temas, ayer me fuí a acostar temprano. Una, porque tenía sueño; y dos, porque no quería pensar en que me perdía a Brian Molko. Demasiado para mí. El presupuesto no dió, y como siempre, me perdí la "once in a lifetime oportunity". De luto. Mucho luto. Se sobrentiende que tampoco voy hoy día. Empiezo a odiar a Lenny Kravitz. Voy a necesitar días para superar esto.

Nada más que contar, nada más que escribir. Estoy sola en mi casa, tomando lo que podría ser café, pero no lo es (recomendaciones del médico). Me estoy volviendo una vieja de 17 años. Lo próximo será una úlsera... God, I'm fucked up.

Hace un par de días que tengo ganas de ver "Pulp Fiction" por enésima vez. Sigo esperando que, haciendo zapping, encuentre a Travolta bailando twist con Uma Thurman.  Posted by Hello

Friday, April 01, 2005

Bouncing back

Ya. Parece que me estoy recuperando. Parece que las pastillitas esas, funcionan (no, no son aquellas pastillitas azules llamadas Valium ni nada por el estilo). Hoy día, anduve a full. Llegué temprano y ayudé a Felipe con el discurso de inauguración; el discurso más populacho que he escrito en mi vida. Algo así como lo que dijo la Cami esa tarde: "Pan y vino para el pueblo". Todo lo del congreso empezó bien, todo muy bien. Corriendo para todas partes buscando esto y aquello... me sentía como diseñadora tras bastidores antes de un gran desfile. Así de chocha, a pesar de no tener mucho que ver. Anyway, todo marchó bien, lo pasé increíble, y entremedio tuve la oportunidad de hacer de buena samaritana y ayudar al rector con el grupo de estudiantes franco-canadienses que estaban recorriendo el colegio. Coto iba conmigo. Él por ellas. Yo por él... el glorioso Phillip. Quien sabe de dónde salió y qué recóndito vínculo hay entre él y el colegio, pero no les puedo explicar lo poco que me importa. Luego de darles una vuelta, fuimos a las actividades post presentación de la "Precandidata" Michelle Bachelet y terminé en la misma sala de discusión que el divino (no les explico the cutie he was) extranjero... intencionalmente por supuesto.
Creo que nunca en mi vida había estado tan agradecida de haber visto tantos capítulos de "Friends" y haber puesto atención en inglés (en verdad nunca he puesto mucha atención... pero sí soy media ñoña y me gusta leer en el idioma), porque luego de una propuesta de la jefa de grupo, estaba sentada al lado del chico en cuestión, traduciendo todo lo que decían. Era mi momento con lindo Phillip. Pero hasta ahí quedó. Después de que se fue y me dió las gracias (con una sonrisa que podría derretir el ártico), no lo ví más. Tampoco lo haré. Ahí quedó Phillip. Creo que hasta me da risa.
Terminamos la tarde con la presentación de Tomás Moulian (mis disculpas si está mal escrito el apellido). No tengo comentarios. Sólo diré que ya la pinta de reencarnación de Marx, fue mucho para mí. Más, incluso, que la cara de muerto que tenía el rector cuando el susodicho político manifestó su aprobación a la legalización de la pastilla del día después. Yo no pude hacer más que reírme. De repente me acordé que estaba en un colegio católico... y me dió más risa aún.
La recaída parece que pasó. Ya no hay fiebre, ni camas que se mueven ni menos caminatas de borrachera. Espero estar bien. Tengo mucho que hacer. Hay que ponerse a trabajar no más... creo no ser la única pensando que eso ni yo lo compro.