Thursday, January 26, 2006

Actualización

Ya. Tan lejos no he estado. He estado revisando el blog un par de veces... bueno, está bien, más de un par de veces porque ¡adivinen qué! encontré un cybercafé aquí en Tongoy y, por ende, una conexión al mundo conocido. He tenido unas ganas enormes de escribir algo elaborado. Ya saben que el tiempo libre derepente conlleva a craneadas más grandes; craneadas que me gustaría escribir aquí y que por falta de acceso y presupuesto (más lo segundo que lo primero), no he podido hacer.
He pasado por varias cosas, he conocido a varias personas "interesantes" (por decir lo menos) y he tenido más de alguna anécdota. Todas las contaré cuando llegue denuevo a Santiago.

Bueno, eso es todo por hoy. Cúidense, sean buenos chicos y pásenlo increíble.

Sunday, January 15, 2006

Sin corresponder

El se pase lento y doliente entre el tumulto enardecido por la euforia. Te mira con ojos de agua y su tristeza se drena entre esas pestañas que apuntan al cielo.
Su boca acostumbra a esbozar una sonrisa y aún halla extraño esto de no saber qué hacer. Porque ella ya no sonríe; ya no tiene razones para compartir algo más que un suspiro.
Porque ella no contesta. Porque ella ya no está. Porque ella sueña con otra boca.

El se pasea lento y doliente entre el tumulto.

Saturday, January 14, 2006

Al sur ida y vuelta

Ya. Luego de 11 días de ausencia (12 si contamos ayer que me lo dormí todo), estoy de vuelta y más feliz que nunca. El 2, si bien lo recuerdan, partí hacia Río Negro (comuna aledaña a Osorno) con los chicos de mi colegio a Misiones. Aparte de hacer amigos increíbles (mis moñoñas, mi ñoño, mi mami Meiko y todos aquellos incluídos en San Flow), viví unos días increíbles que me dejaron muy tranquila. Es decir, la crisis de fe se superó con creces, completamente y estoy para qué más feliz. Un amigo me preguntó si para trabajos se va a hacer vida social o acción social. Es cierto que mucha gente va a lo primero, pero yo tenía enfocada mi mirada hacia lo segundo lo que me resultó de maravilla y no, no llegué con pololo, ni con pinche ni con nada de eso. Perderse el Love Parade en 11 días sacados de Julio (porque la lluvia te hacía olvidar que estabas en pleno Enero) juro que valió la pena. Eso y ducharte (cuando podías) con agua fría.

Ayer llegué a Santiago luego de como 12 horas de viaje, a eso de las 9am. Luego de su desayuno, me puse al tanto de mi rutina (ya saben: meterse a MSN, revisar mails, el blog y el fotolog, el cual se llenó por primera vez ¡yupi!) para luego dormir todo lo que no pude dormir en trabajos; lo cual, créanme, fue harto. Fácilmente debo haber dormido unas 6 horas ayer y para mi sorpresa, en la noche, no tuve ningún problema para conciliar el sueño nuevamente.

Me encantaría bajar un poco las revoluciones ahora, digamos, estar en casa sin hacer nada y aburrirse de tanto ver TV, pero la verdad es que me queda harto todavía. Hoy, tengo un par de cosas que hacer y en la noche, tengo el cumpleaños de mi mejor amiga (¡FELIZ CUMPLEAÑOS CAMI!). Mañana se viene el reglamentario sufragio y luego el rumbo se emprende hacia Tongoy, donde me quedaré por toda la quincena. Ahí, por fin tendré un relajo y una merecida tarde al sol después de que el sur no me diera la oportunidad de siquiera ponerme una polera manga corta (estoy exagerando, pero cuando se va con las ganas de broncearse un poco, el que te llueva tanto es bastante frustrante).

Eso es todo. Espero poder escribir algo más antes de irme, porque está más que claro que desde Tongoy no tendré la oportunidad de hacerlo... a menos que me anime a buscar algún cybercafé por ahí. Anyway, cúidense mucho, pásenlo bien, do not drink and drive y nos veremos en las próximas aventuras: Sandy al volante.

Sunday, January 01, 2006

Desilusión

Por el rabillo del ojo pude divisar la anoréxica figura de la Coni. Venía corriendo con sus cuadernos en la mano y el bolso al hombro. Me da la impresión de que su brazo se va a quebrar en cualquier momento a causa de todos los libros que insiste en llevar siempre. Ella los llama "los imprescindibles"; y entre ellos, para mi sorpresa, está la Biblia.
Le sonrío a la tipa de Lan Chile mientras me desea un buen viaje y haciendo caso omiso a los gritos de la Coni, tomo mi mochila y me voy a la zona de embarque. Le hago el quite a unos húngaros que van a Valdivia y a unos gringos que visten poleras chilenas como si fueran de la selección. La Coni sigue gritando y siguiendo mis movimientos por fuera de los cordeles que separan las filas.
Los mesones se acaban y no hay más donde esconderse. La convergencia de mi camino con el de la Coni es inevitable y sólo me preparo psicológicamente para lo que me va a decir.
- ¡Bárbara! -Trato de retardar esto lo más posible; ya sé lo que viene y lo que menos quiero, es escucharlo- ¡Espera!
La Coni por fin me alcanza y no tengo más remedio que darme vuelta. Su cara blanca no me provoca ningún sentimiento amable, menos una sonrisa. Siempre he sido una persona un tanto protocolar para mis relaciones y siempre trato de evitar propagar la "mala onda" como dicen los tipos de la U; pero con la Coni no se puede.
-Bárbara... ¿cómo no me escuchaste?
-Así como no hay peor ciego que el que no quiere ver, no hay peor sordo que el no quiere escuchar. - Me mira como si hubiese sido un chiste sarcástico del cual espera una seña para poder reír en sincronía conmigo. La seña no llega y se da cuenta que no me resulta chistoso.
- No quería que te fueras sin que antes conversaramos...
-¡Qué paradoja! sabes que yo sí.- trato de darme la media vuelta e ir hacia policia internacional donde me esperan los perros detectores de coca y un mall de duty free donde tendré que pensar 40 veces antes de comprarme algo. Nunca he sido buena convirtiendo dólares a pesos.
-Bárbara, no seas así...- el cinismo de la Coni me supera y no contengo un grito que nos convierte a mí y a ella en una especie de Cirque Du Soleil del lobby del aeropuerto.
-¿Que no sea así?, ¿así cómo exactamente? ¡a ver si me puedes instruir un poco!
-¡Así de fría, así de apática! tengo muchas cosas qué explicarte...
-¿Explicarme cómo te acostaste con Alvaro? disculpa, él ya se encargó de aclararme todo el asunto de ustedes dos mientras yo, como idiota, confiaba de guata que él me extrañaba mientras estaba en Conce. No me vengas con huevadas Coni, que ya no hay mucho que explicar.
La Coni trata tan fuerte como puede, pero no logra evitar empezar a sollozar. Ese sollozo yo ya lo conozco y lo he visto más de alguna vez: cuando Gonzálo la pateó, cuando Ignacio se fue a Canadá y cuando el Lolo se murió. El Lolo era su gato. Todas aquellas veces, los sollozos de la Coni me despertaban un enorme instinto maternal que se sumaba a nuestra incondicional amistad que llevábamos desde que las dos empezamos a correr en el mechoneo de 1er año. Todas esas veces, yo abracé a la Coni y la consolé. Esta era la primera vez que el sollozo de la Coni, no me provocaba nada. No había lástima, ni pena, ni perdón y, para mi sorpresa, tampoco había enojo ni resentimiento. Creo que así se siente la desilusión.
La Coni empieza a llorar y sigue tratando de hablar. Los húngaros que iban a Valdivia nos miran con cara rara y una señora gorda que viene a dejar a alguien, no puede evitar quedarseme mirando fijamente.
-¡Yo te juro que traté Bárbara, tú sabes que yo no soy así!.- La Coni baja el brazo y su bolso golpea el piso.- ¡fue una cosa del momento, ni él ni yo queríamos que las cosas resultaran así!.
Veo la hora en mi reloj y noto que quedan 20 minutos para que empiece el abordaje del avión. La Coni baja la cabeza y sigue llorando sin poder mirarme directamente a los ojos. Me agacho, tomo su bolso que parece relleno de piedras y se lo paso. Ella estira el brazo y me lo recibe mientras veo mi reflejo en sus ojos vidriosos.
-No llores más Coni. Ya no hay nada por qué llorar. Nosotras ya no somos amigas.- la Coni abre la boca como para decir algo, pero se queda callada. Quería objetarme seguramente. No hay estudiante de derecho que no sea buena para discutir.- No me llames nunca más. Olvídate de mi celular y de mi mail y si pasas por enfrente de mi casa, nunca mires hacia mi ventana. Tú ya no eres la misma y yo menos. Piensa que las personas que ahora somos, nunca se conocieron.
Miré a la Coni por última vez retorciendo su cara en un sollozo como si su piel estuviera ebulliendo. No quise verle los ojos denuevo. Me doy media vuelta y entro a la sala de ventanales.

Desde que llegué que me comunico con mi mamá y con mi familia de Chile por mail. Mi mamá se ríe porque en Francia los teclados no tienen eñes y encuentra gracioso leer todo con enes. El mes pasado, me contó que la Coni había ido a la casa, que se había tomado un té con mi hermana y que había preguntado por mí. Ella les pidió mi dirección para poder comunicarse conmigo. Mi mamá nunca supo lo de Alvaro. Ella pensó que habíamos terminado porque me venía a Tolousse y con gusto se lo dió, aunque un poco extrañada de que se le hubiese perdido.

La Coni nunca me mandó nada.

Cambio, carrete y copete

Dieron las 12 y toda la cuadra se convierte en una especie de carrete. Los abrazos corrían, las uvas y las lentejas eran de consumo primario y el champange la bebida oficial. Es otro año nuevo y otro 1ero de enero que da el punto de partida para un año más.

Pasé las 12 de la noche con mis viejos y mi hermana, muy solos considerando que siempre nos juntamos como familia y hacemos una reunión más o menos grande. Este año, ni siquiera llegamos al punto de la familia nuclear. Luego de las 12, los fuegos artificiales y la primera copa de champange que me gusta en toda mi vida, los boletos iban para Espacio Riesco a celebrar otra noche más de carrete en la vida. Lo de Espacio Riesco, en verdad fue solamente suerte. Nosotros teníamos entradas para la Rage y, gracias a la ausencia del patrocinio de la ilustre municipalidad de Vitacura, los tickets iban para Danceland donde salimos ganando, ya que fuimos a una fiesta cara pagando menos por la entrada. Eso es lo que yo llamo suerte.

Luego de una pseudo operación comando para que Cristóbal, el menor de edad, entrara, nos dirigimos directo a la barra para preparar el ambiente. No me pregunten qué hacía ahí: ¡yo no tomo! pero bueno, buscar copete para los amigos siempre está a la orden del día... eso hasta que probé el vodka tónica y me lo dejé para mí. Bailamos en todas las salas, nos encontramos con medio mundo y lo pasamos bien. Memorable para ser año nuevo. Pasaron varias cosas raras, como el hecho de que un amigo se frekeara cuando un mino lo sacó a bailar, el mino que me agarró el poto (nunca supe quién era entre tanta gente), la gente que Cristóbal odiaba y que lo saludaban, el hecho de estar cubierta de copete (literalmente... por favor no pregunten), los dos amigos fugitivos, etc, etc, etc. Todo para después terminar en una Copec tomando desayuno.

Mañana me voy a trabajos. Vuelvo para las elecciones y después me voy a la playa con mi familia. Asumo que no me verán por un tiempo, aun que haré lo posible para remediarlo.

Feliz año nuevo. Feliz vida nueva. Kiss my ass 2005.