Thursday, September 28, 2006

Pagando el precio

Es cierto. Mucha gente me lo advirtió, y la gente que hizo caso, se metió a la Chile. A pesar de no estar dudando acerca de un potencial cambio de universidad y de no arrepentirme de haber entrado donde estoy, en este momento estoy en proceso de pagar el precio de perpetuar mi educación en una institución de tilde religioso.

Eso de tener que tomar un ramo teológico y la influencia de la religión en las carreras, siempre ha sido una de las razones principales de cierta gente para no entrar a la PUC. Eso, más la preconcepción de que es una burbuja snob con una parka NorthFace encima. Nada demasiado lejos de la realidad si me lo preguntan a mí, pero no me quejo. Y bueno, dejando un poco de lado lo de la burbuja, es cierto: es uno de los requisitos de la malla tener que bancarse un semestre de que algún cura te hable (denuevo) de la Biblia o de lo que es correcto e incorrecto. Yo estuve 14 años en un colegio que me obligaba a tener una hora de teología a la semana y para ser honesta, no era nada tan terrible. De hecho, después de 7mo básico era una reiteración de la materia que habían pasado en años anteriores. Te pasaban los sacramentos en dos cursos distintos, así que tú sólo sacabas el cuaderno viejo, te aprendías un par de cosas de memoria y la profesora te sonreía mientras escribía un perfecto 7 al lado de tu nombre de pila. Así de fácil; no era un ramo que pudieras reprobar. Este mismo pensamiento tuve en mente cuando entré a la PUC. Si estuve 14 años con esto, un semestre más no me mataría... ¿verdad?

Cualquiera diría que tomé un teológico que me tiene la cabeza dada vueltas, pero cabe recalcar que aún no he tomado el dicho teológico. Aún no sufro de eso, sino que de la influencia de la sagrada cruz inquisidora en los ramos de mi malla. Yo siempre pensé que eso de la influencia salía a flote cuando se trataba de otras carreras; medicina por ejemplo, donde se sabe que no enseñan "ciertas prácticas médicas" (entiéndase que no hay un ramo llamado "Aborto 101") mal vistas por el catolicismo, lo cual es totalmente entendible; después de todo, estás en la Universidad CATÓLICA. La cosa, es que nunca ni siquiera sospeché que pasaría lo mismo con periodismo.

Anyway, yendo al grano, uno de los hermosos ramos que mi carrera tiene pensado para mi total desarrollo como profesional y futura cesante de las comunicaciones, es un ramo de antropología, el mismo que en la primera clase me voló la cabeza. Me había embalado, puse atención, tomé apuntes y todo el circo. Ya me sentía como una estudiante responsable y en el peack de lo matea, pero fue sólo porque esa clase en particular, la hizo la ayudante a unos 120km. por hora (algunas veces, cuando pasan la materia tan rápido, uno sólo se concentra en escribir, independiente de la estupidez que te estén diciendo. De eso, sólo te das cuenta cuando estudias para la prueba). La cosa fue radicalmente distinta cuando fue la profesora la que se paró en frente de la pizarra. Antropología se me fue al suelo. Ya no sólo me hablaban de las distintas teorías que planteaban el carácter de persona de un ser humano (o no), sino que ahora me estaban enseñando sexualidad, de un punto de vista por el cual Benedicto sería capaz de sacar pompones y ponerse a saltar cual cheerleader gringa. Es algo que te enseñen estas cosas cuando estás totalmente conciente de que estás en un ramo que postula la visión de la iglesia, pero cuando te hacen prédicas disfrazadas de antropología, yo no la compro.

No sólo tuve que leer un libro que parecía de autoayuda, tenía título de libro de autoayuda, pero no era de autoayuda, sino que también me he tenido que bancar posturas retrógradas acerca de temas como la familia, los hijos, el sexo entre parejas, etc. Y bueno, para empeorar un poco el asunto, la profesora no ayuda con las cosas. Cuando te pasan esta misma materia mientras la profe trata de hacerse la graciosa y uno sólo quiere irse de ahí porque, simplemente, estás en desacuerdo con más o menos 95% de lo dice, no importa que la profesora se suba a un monociclo y te haga malabarismo: la cosa no es graciosa. Lo más curioso, es que, hasta ahora no me ha ido mal en el ramo. Pero aún queda mucho... demasiado para mi gusto.

Creo que este es el precio que se debe pagar por ser una chica PUC. En unos años más les cuento si es que vale la pena o no, pagarlo.

Sólo esperen a que tome el ramo teológico.

Monday, September 25, 2006

Pero ¿cómo ordenar todas las ideas que le pasaban por la mente?; ¿cómo siquiera empezaba a hablar? Ella seguía confusa. Un poco tonta quizá. Aletargada tal vez...

Y es nunca hubo nada que no calzara. ¿Se puede arreglar algo que no se considera malo? ella no creía que se pudiera. Los rayos de ideas todavía nublaban su razón y hasta su visibilidad; no era posible conectar palabras y formar oraciones coherentes, aunque lograr una que fuera incoherente hubiese sido más que un logro. En un intento desesperado por un poco de orden, tomó un lápiz, le sacó una hoja a su destartalado cuaderno, se echó en el suelo y comenzó a escribir:

Miento si digo que no es raro. Miento si te digo que hay algo en mi estómago que no me permite dejar de pensar en esto. Y es normal... ¿no?

El problema, en este caso, no eres tú: soy yo. Y es que no puedes culparme por no estar triste, por saber que hubo tantas cosas que me perdí, tantos momentos en que no pude estar contigo y tantas cosas que no supe. Tampoco te culpo a tí, pues entiendo tus razones, mas no dejo de estar triste. Digamos que lo sorprendente no es el hecho mismo, sino que fui tan ciega y lo ignoré. Yo pensé que lo sabía todo, tanto como tú sabes todo de mí... bueno, casi todo. Y me sentí horrible. Me sentí mal por eso mismo, porque entré a cuestionarme a mí misma y a la calidad de persona que soy. Derepente creo que no lo hago tan mal, pero otras veces, simplemente me siento deficiente. Me gusta creer que les pasa a todos, pero algunas veces tiendo a pensar que eso contrasta con la realidad aún más que nuestras pieles. Esto es bastante estúpido y odio tener que ser tan egocéntrica como para enfocar el problema en mí... No. Ahora que lo pienso, no es un problema. Es sólo pena. No me hagas caso, ya se me pasará. Es sólo cosa de tiempo para que me pongas al tanto de tus viajes y de todas las cosas que me perdí, mientras yo estaba haciendo otra cosa. Cualquier otra cosa.

Por primera vez en mucho tiempo, siento que el cielo se despeja. Siento que todo está en orden; un status quo, como te dije (aunque creo que el término está mal usado, pero ya sabes a lo que me refiero). No hay nada más lindo que ver al viento llevarse a las nubes. Como dice mi papá, "habrá días mejores", y créelo que los habrá. Y no están tan lejanos, sino que sólo a la vuelta de la esquina.

Tal vez con esto aprendas a terminar con tu hermetismo, hermetismo que yo no noté como algo grave, sólo como tu forma de enervarme. Y es que yo sé que te encanta enfermarme de los nervios.

Y ya nada de esto importa porque, simplemente, no cambia nada. Seguiremos siendo los mejores mentirosos que el mundo haya visto jamás (a pesar de que el mejor detector de mentiras, seamos nosotros mismos), el par más aporte que la humanidad haya conocido y los mejores amigos que andan, aduvieron y andarán bajo el sol.

Te adoro. Que nunca se te olvide.

Antonia.

Ella dobló la carta, estiró su muñeca y dejo el lápiz en el suelo. Se enderezó, cruzó sus rodillas y, como una niña que se muere por abrir un regalo, encorvó su espalda y releyó la carta. Mientras sus pupilas bailaban de izquierda a derecha, ella mordía su labio y movía sus pies descalzos. Al terminar, suspiró, miró hacia el cielo, arrugó la carta y la tiró a la basura.

Eso era todo. La catarsis ya estaba completa. No había necesidad de guardar un pedazo de papel. Con sólo haberlo escrito, era suficiente para que la cabeza se despejara. Todo era redundante. Las verdades absolutas no se discuten ni argumentan.

Vendrán días mejores. De eso no tenía ninguna duda.

Friday, September 22, 2006

The Kooks - Naive



Ahora YouTube.com cooperó. Véanlo and let your minds be blown!

Wednesday, September 20, 2006

Mindblowing discovery: The Kooks


Leí sobre estos chicos ingleses en la última Rolling Stone (la cual compré por la enorme foto de Cerati con pinta misteriosa en la portada). Como siempre, trato de hacerme un rato para devorarme toda la revista y fue ahí que me encontré con un artículo de The Kooks. Más por culturizarme que por el hecho de que me hayan tincado, me prometí que bajaría un par de las canciones que aparecían en el artículo ya mencionado.

No fue necesario escuchar más de una, ni siquiera terminar de escuchar "She moves on her own way" (la primera que escuché), para que dijera "Me encantan". Desde entonces ando, literalmente, rayando la papa con estos chicos que tienen un sonido increíble, y que puede ir desde canciones poperas con un toque funk, a algo un poco más fuerte y hasta medio punk. Simplemente increíble.

El repertorio lo seguí con un single de su primer y único disco "Inside in/inside out": "Naive". Esta canción muestra otra faceta de la banda, un poco más rockera y muy entretenida. En verdad, poco les puedo decir de ellos porque los conozco hace sólo 3 días y el research está aún en progreso. Por mientras, y para que uds. también se encanten con estos chicos con cara de bebés (tienen desde 18 a 21 años solamente; podrían ser los compañeros de curso de cualquiera de las generaciones 85'-88'), les dejo con la gran inauguración de la multimedia en el blog (¡primer post patrocinado con el favor de YouTube.com!), que sería como Dios manda, si YouTube no me pusiera tantos problemas.

No importa. Vean el video de "Naive" aquí .

Está buenísimo; véanlo y rayen papa conmigo.

Sunday, September 17, 2006

18 con mi familia

Santiago está vacío. No hay autos por las calles; no hay gente en el metro; no hay llamadas perdidas en el celular; no hay gente en MSN ni mails en mi casilla. Parece que todo el mundo conocido tiene mejores cosas que hacer, como irse a la playa y vivir un par de días que, tal como una prueba para la que no estudiaste, tendrán esas líneas en blanco que podrán ser rellenadas por infinitas opciones; ninguna menos válida que la otra. Y me siento como la única chica sub 25 que sigue en la selva de cemento. No es que esté triste, melancólica ni menos enojada con la realidad. Las fiestas patrias nunca han sido mis vacaciones favoritas, y ya estoy tan acostumbrada a estas circunstancias, que ya ni siquiera me quejo. Es el 18 (hablando como un genérico y no sólo como el día). Ya no tengo edad para elevar volantines, pero soy lo suficientemente mamona como para no moverme y encontrar un panorama que no concierna a mi familia.

Y el problema es que mi familia tampoco está. Mi hermano se fue. Mi prima también. De ellos sólo sé esporádicamente, y siempre las mismas noticias. Están bien. Lo están pasando excelente. Llamarán apenas puedan. No diré que los envidio porque no quiero mentir, pero no digamos que prefiero estar donde estoy ahora (entiéndase en mi casa, viendo TV). Esto ya pasó la línea de ser un castigo divino y se asemeja más a un destino insalvable. Y ya no me importa en demasía. Siempre ha sido así... ¿no?

Sí, siempre ha sido así. Habrá un asado que querrá llamarse almuerzo, pero terminará siendo algo así como una comilona non-stop que empieza a las 5pm. Mi tía ofrecerá un picoteo previo, que para ella es sólo un picoteo, pero es claramente una ración alimenticia completa; luego se preguntará por qué sobró tanta carne. Mi padre se parará de la mesa y hará el mismo brindis que hace siempre (el cual no cambia ni siquiera para ocasiones especiales como podrían ser el 18, navidad o año nuevo), mi tío lo seguirá y todos estaremos empinando vasos para hacer el salud. Curiosamente, no habrán más de tres vasos con grado etílico, y sólo será vino. Habrá, como siempre, choripanes que me ofrecerán y que no comeré; trozos de carne que me insistirán están deliciosos, pero me abstendré de verlos siquiera; postres que nadie podrá comer (ya que, cuando no puedes pararte, es obvio que estás incapacitado para ingerir cualquier otra cosa) y ensaladas que tendrán que quedar para el almuerzo del día siguiente junto con los cinco kilos de carne sobrante. Ese es el 18 con mi familia.

Para ser honesta, no es nada del otro mundo (tanto en un sentido negativo, como positivo), pero tampoco me quejo. Por lo menos sé con qué monstruo me enfrento.

Friday, September 15, 2006

PUBLIPOST: ¡Ház a Indie.cl tu favortio!

¡Chicos! Luego de la fiesta de Indie.cl en el Living del CineArte Alameda (¿no fuiste? te perdiste de la mitad de tu vida...), la página fue postulada a un concurso de Radio Horizonte "Virtual democracia" . El concurso, organizado por el programa conducido por Iván Guerrero y Carola Pulido, "Todos contra el muro", y Leo Prieto, busca encontrar la página web favorita del público chileno.

Como colaboradora de Indie.cl, les pido que ingresen a la página, y voten por Indie.cl. Se pueden ganar una radio MP3 para el auto y la gran satisfacción de apoyar a Indie.

Y como diría Diddy: Vote or die!

9/11 en Rolling Stone: Shelter from the storm

Sin desmerecer nuestro 11 de septiembre, es bastante acertado decir que el 11 de septiembre gringo fue un hecho que impactó al mundo y también a nosotros. Nuestro 11 de septiembre, siempre será algo que me contaron y que nunca dejará de tener esa capa nebulosa de duda. Dudas sobre las tendencias políticas de quién me lo contó, y dudas porque, a pesar de todo lo que me puedan decir, nunca seré capaz de ponerme en la piel de la gente que sí lo vivió contemporáneamente; nunca podré hacer más que entender el dolor.

Con el 9/11 (la versión anglo del 11 de septiembre), me pasaron cosas distintas. Vi cómo se hacía la historia en directo. Lo veía en CNN, en BBC, en los canales nacionales e, incluso en MTV. Imposible decir que me afecta o me concierne más una que la otra, porque son dos cosas distintas: uno es el dolor de mi país en un mundo que ya no es, mientras otro es el dolor del mundo que recaerá -y está recayendo- tanto en mí como en toda mi generación.

Sin intenciones de darle más vueltas a este asunto, decidí dejar ambos 11's de lado y me concentré en el presente.

Hoy, hace unos minutos y revisando RollingStone.com , me encontré con el propio homenaje que la revista hizo en la versión norteamericana. En vez de escribir nuevos artículos sobre cómo el 9/11 ha afectado nuestra contigencia, decidieron (por lo menos en internet) republicar un ensayo de David Fricke que fue escrito pocos días después del atentado al World Trade Center. Lo leí y me llamó la atención porque no habla de las víctimas, ni de las consecuencias políticas, ni tampoco de cuestionamientos morales de cómo un ser humano es capaz de hacer algo semejante. David Ficke se queda en algo mucho más básico aún: en cómo él, como lo podría haber hecho cualquiera, encontró consuelo, catarsis y esperanza en la música. El ensayo, "Shelter from the storm", es un reflejo humano y personal de un hecho de contingencia mundial, y que me identifica pues me hace sentir que no soy la única que cree que la música es mucho más que ondas armónicas viajando por el aire.

Dénse el tiempo y lean el ensayo. No importa si no les interesa para nada que a los gringos les hayan botado las torres gemelas. El ensayo tiene calidad per sé y vale la pena leerlo.

Thursday, September 14, 2006

Placeres culpables

Uno siempre, aun que no lo quiera, tiene esos gustos que son el secreto más grande que guardas, después de el hecho de dormir con un oso de peluche de cuando tenías cuatro años. Son placeres que no se pueden decir a la luz pública porque, lo más probable es que, cuando la gente lo sepa, simplemente no sean capaces de verte con los mismos ojos, dejar de reírse de tí eternamente o simplemente verte como el pecador más grande de todos. Derepente son canciones que nos gustan, películas idiotas que nos encantan y hobbies que sólo saben tus más cercanos.

Aquí, y sin más, confieso mis placeres culpables más grandes y, por lo tanto, vergonzosos: los detallitos que casi nadie sabe y que me hacen la vida un poco más agradable.

1.- "Corazón perdido" de Lynda: Este es un placer culpable de los grandes. Yo no sé si acuerdan de quién era Lynda, pero ella era (¿es?) una cantante mexicana que tuvo sus 15 minutos de fama y que, hasta vino al Festival de Viña (¡diablos, eso es status!). Esta chica se caracterizaba por las canciones bien despechadas, algo así como una Alanis Morrisstte en sus primeros años, pero en versión azteca. La analogía va un poco más allá, porque Lynda se mostraba igual de violenta que Alanis, pegando puñetazos en sus videos, y con ese look de trenzitas que a una nunca le salen como debería. En fin, Lynda pegó en Chile con canciones como "Ya no" y "A mil por hora" (que fue la canción de una de las miles de teleseries mexicanas adolescentes que han pasado por las pantallas de Mega) y se hizo su pequeña fama a costa de apariciones en las revistas "Tú" y "Miss 17" (otra vez con esto del status...). "Corazón perdido" fue una de las primeras canciones que sacó, que aquí no se pescó mucho y sólo la conocimos por un par de pasadas del video en MTV. Sin embargo el éxito de la canción, ésta es una de esas canciones que me sé de memoria, me fascina, la canto por la calle y la tengo en el pendrive sí o sí. Es cursi como ella sola, pero por alguna extraña razón, hay algo que me atrae.

2.- "Ever after" ("Por siempre, Cenicienta"): Cuando se piensa en Drew Barrymore, uno piensa en la niñita que gritó cuando vió a E.T, a la adolescente que le dió de qué hablar al canal E! por más de 5 años y que le da material para hacer "E! True Hollywood Stories", de aquí a 30 años más. Últimamente, la figura de la ex señora Green, se relaciona con sus trabajos de producción y las imperdibles "Charlie´s Angels"; pero hay una película que es totalmente fuera de la norma para la Barrymore, y que, me imagino, es una de las cuales Drew quiere meter debajo de la cama para nunca sacarla (por su falta de éxito o por ridícula). "Ever After", es una película donde Drew Barrymore junto con Anjelica Houston y el lindísimo Dougray Scott (el chico malo de "Mission impossible II"), representan, de una manera que intenta ser racional, la historia de la Cenicienta. Cursi a más no dar, pero sería incapaz de decir cuántas veces he visto la susodicha película y no tendría cómo explicarles que me la sé DE MEMORIA. Y no, eso no quiere decir que pueda predecir lo que pasa en cada parte, sino que me sé EL DIÁLOGO DE MEMORIA. Eso podría considerarse mucho incluso para tratarse de un placer culpable.

3.- "Atrévete te te" de Calle 13: Me acuerdo que un día, mi mejor amiga de la U llegó cantando "atrévete te te, salte del clóset..." y yo no podía entender nada. Con cara de asco, le pregunté a mi amiga qué era eso que pasó cantando todo el día, y ella me contestó que era una canción de Calle 13. Para ese entonces, todo lo que me sonara a reggeatón y perreo deslenguado, era sinónimo de basura y sólo pasable cuando se estaba arriba de la pelota bailando con unos amigos. Bueno, después de un par de días y patrocinada por la siempre agradable Ley de Murphy, no sólo ya conocía la letra de la canción para arriba y para abajo (incluso todas las incoherencias que dice esta canción, como la alusión a "Kill Bill" y demáses), sino que ¡no podía parar de escucharla!. Era el deseo de perrear con Residente día y noche. Llegué al punto de ponerla en mi pendrive y escucharla por la calle, donde más de alguna persona habrá escuchado algo saliendo de mis audífonos mientras perdía la fé en la raza humana. Para mí, que siempre creí que el reggeatón era para bailarlo y no para escucharlo, y que condenaba a todos aquellos que tenían discos compilados, el pendrive o el IPod lleno de este estilo de música, era más que un GRAN paso... aunque aún no sé bien si fue hacia delante o hacia atrás. Anyway, hasta el día de hoy, el baile de las boricuas de peluca blanca sigue dándome cuerda. Un placer culpable por excelencia.

4.- Bordado en punto cruz: No, no leyeron mal. Yo bordo en punto cruz. Creo que la gran mayoría de uds. ni siquiera sabe a ciencia cierta qué es eso, pero cuando uno menciona la palabra "bordado", ya es suficiente para que un gran grupo de personas se revuelquen en el suelo con un ataque de risa. Debo admitir que solía hacerlo más cuando era más chica, cuando recién mi tía me había instruído en la disciplina de bordar patrones pixeleados, pero confieso que aún ahora hay veces en que me baja la cosa, saco mi costurero, mis telas Aida (así se llaman las telas para bordar a punto cruz), mi colección de hilos y busco algún patrón que me guste para bordar el tiempo. Es un hecho más que conocido que, tal como la mayoría de las cosas que hago, mis bordados tienden a esperar eternamente que los termine. De hecho, aún tengo un par de toallas de mano que esperan ser bordadas.

5.- People and arts: Hay mucha gente que le ha sabido tomar el gusto a este canal repleto hasta las patas de reality shows dignos de una versión televisiva de la revista "Vivienda y decoración", pero aún hay gente que no entiende el concepto de P+A. Podría haber puesto en esta categoría, cualquiera de los programas de este canal que me resultan placeres culpables, pero para poder abarcar más terreno y avergonzarme aún más, debo admitir que se trata de casi todo el canal. Soy adicta desde "Project runway", hasta "Miami ink" (que me encanta) y "Extreme makeover". Eso sí, cualquier cosa que connote operaciones en pantalla me resulta totalmente repulsivo, especialmente las cirugías plásticas. No pregunten por qué.

Estos son sólo cinco ejemplos de todas aquellas cosas que me gustan, pero que al mismo tiempo, me causan una vergüenza enorme. Y todos tenemos algún placer culpable. Unos más políticamente correctos o socialmente aceptados que otros, pero al fin y al cabo, la vergüenza que uno pasa cuando los confiesa (o cuando los haces, ves o escuchas), es inconmesurable.

Yo ya tomé la palabra. Ya me confesé.

Ahora, confiésense ustedes.

Saturday, September 09, 2006

Sobre la Fran y el Pablo

- No, es que ese no es el punto -le dijo mientras arrugaba la nariz y fruncía el ceño por culpa del sol- no tiene nada que ver una cosa con la otra.
- Pero, obvio que sí. No es lo mismo la mentira a la omisión -le respondió él mientras miraba a dos hombres trotando a la orilla de la playa.
- Pero ella no le mintió. Las cosas pasaron, no más. No es como si hubiese adivinado que iba a caer por él -se acomodó en su toalla y comenzó a jugar con la arena-. Incluso yo, siendo su amiga, no me imaginé nunca que pudiera engañar a Pablo. Pensé que lo amaba.
- Pablo también pensó lo mismo -dijo él volviendose a echar en su toalla-, y lo mismo pensé yo, pero parece que la cosa no iba por ahí.
-Se veían enamorados...
-Sí...

Ella comenzó a sentir el calor del sol en las piernas y el olor a piel quemada en el aire. Se quedaron un rato oyendo el ruido de las olas en silencio.

- ¿Qué le habrá pasado por la cabeza a la Fran?
- Tal vez nada... tal vez sólo se dejó llevar.
- Pero no es normal. Si se ama a alguien, uno no ve a nadie más; es así de simple. El amor te ciega de la existencia de todo el resto de la gente.
- No necesariamente.
Ella giró la cabeza para verlo a través del vidrio negro.
- ¿Cómo que no? obvio que sí. ¿Por qué verías a alguien más cuando estás enamorado de otra persona, cuando esa persona llena todas las expectativas, cuando no hay ninguna pieza que falta...
- Sí, tienes razón, pero somos humanos; derepente nos dejamos llevar por las hormonas, por la situación... por el alcohol -él rió- ¡qué sé yo!
- Pero es algo que se siente... que se sabe -miró denuevo al cielo-. No es como un switch que se prende o se apaga.
- Pero así como la gente siente una vez algo y otra vez otra cosa, así mismo puede pasar con el amor. No digo que sea un sentimiento superficial que se pase con un par de piscolas, pero hay que recordar que uno es humano... que derepente uno se equivoca y uno se deja llevar tanto por las circunstancias como por lo caliente que se anda...
- No digas eso...
- ¡Pero si es verdad! hay veces en que uno puede estar caliente, y si no tienes con quien estar en ese momento, uno lo encuentra de una u otra manera.
-No puedo creerlo... ¿realmente piensas eso?
-¡Sí! es lógica.
- Pero ¿realmente no crees que todo eso de la lógica se anula cuando se trata del amor?, ¿de verdad piensas que uno es capaz de olvidar al amor por agarrarte a alguien?
- Puede ser... ahora, de que te sientes una mierda después, es cierto: te sientes como una mierda, pero es totalmente factible. Además, el amor se vuelve cada vez algo más complicado.
- ¿Complicado, cómo? el amor es amor. Se siente o no se siente. Si eres capaz de traicionar a alguien a quien creías amar, es porque no la amabas y punto. Es así de fácil. Lo malo, es que eso se ve cuando la cagada ya está hecha y no hay mucha vuelta que darle.
-Eres demasiado absolutista para tus cosas.
-Eres demasiado complicado para tus cosas.

Wednesday, September 06, 2006

Disculpe las molestias: estamos trabajando (o al menos intentando) para ud.



Por estar en semana de pruebas, con cerencia de sueño, tiempo y, derepente, hasta voluntad de vivir, me he demorado muchísimo en encontrar un espacio para escribir algo decente en el blog. Para qué decir para leer los de muchos de uds. Por esta misma razón, pido las respectivas disculpas y prometo que me reivindicaré cuando la hegemonía de mi vida vuelva a recaer en mis manos.

Por mientras les informo que ya está online el número 18 de Indie.cl y los invito especialmente a chequear el espacio de Tribus Urbanas dedicada a los chicos nevados y aportado por esta humilde servidora. Dadas las raras y altas temperaturas que hemos estado experimentando en este invierno, como que el tema de los chicos nevados no viene mucho al caso, pero se los recomiendo sólo para que se rían un rato. Claro, si es que, al contrario de mí, sí tienen tiempo para leer algo por puro gusto y amor al arte.

Junto con esto, les informo de la fiesta de Indie.cl celebrando la mayoría de edad de la revista. Ésta, se realizará en El Living del Cine Arte Alameda (Alameda 139), este jueves 7 de septiembre. La entrada sólo cuesta 2 lucas y, por esta módica suma, podrás no sólo disfrutar de música de calidad por DJ Gab, DJ Matto y Rodrigo Arenas, sino que también de las bandas Yupisatam y Colectivo Etereo en vivo. Además, podrás conocer a tus figuras favoritas de Indie.cl y pasar un ameno rato de dispersión con ellos y un par de piscolas encima. Y por si esto fuera poco, tendrás la iniguablable oportunidad de disfrutar con los monologos del show man del mundo bloggero, Bruno Córdova. Totalmente imperdible.

Ya saben: Fiesta Indie.cl, Living del Cine arte Alameda, 7 de septiembre, sólo 2 lucas. No te quedes fuera de este magno evento.

Y bueno, ya que vendí mi alma al diablo por un espacio de publicidad en el blog, creo que ahora es tiempo de volver al stress universitario. Tengo un ensayo que entregar en unas horas más y una prueba de lengua española para mañana, para la cual no sólo no sé nada, sino que no he leído nada.

Increíble como, después de todo, la vida sigue siendo bella.