Sunday, May 27, 2007

Cerati en Arena Santiago: la tercera es la vencida

Esta es una reseña que está publicada en CuartoPoder.cl, una de las cosas que, junto con la U me tiene ocupada estos días.

El concierto de Gustavo Cerati: otra cosa. Estoy ronca y aún extasiada. Disfruten.

Uno podría pensar que después de dos venidas en los últimos ocho meses, Gustavo Cerati podría habernos metido el dedo en la boca y vendernos el mismo show tres veces. Y sin embargo, en parte lo hizo si consideramos que su presentación en el último Festival de Viña del Mar, fue una repetición casi calcada de su show del 26 de agosto del año pasado en el Teatro Caupolicán. Sin embargo, el ex líder de Soda Stereo se presentó anoche en una Arena Santiago llena, en el contexto del cierre del tour promocional de su último álbum Ahí vamos, con un show diferente, más ánimo, más tiempo y más canciones para el recuerdo.

El concierto pasado de Gustavo Cerati, fue un concierto más bien frío comparado con el de anoche. El trasandino no pescó mucho al público y sólo se movió lo justo y necesario por el escenario del Caupolicán. Pero ayer, Cerati se reivindicó con el público chileno al dar un espectáculo de la calidad que merece un artista como él, con un sonido envolvente, una puesta en escena no muy interesante pero acorde al hecho de que nadie iba a ver al ex Soda para fijarse en la escenografía que tenía detrás. Con un show notoriamente más largo (más de dos horas), Cerati repasó canciones de toda su discografía, incluyendo en el tracklist la canción Vuelta por el universo, perteneciente a “Colores santos”, un proyecto previo a su primer álbum oficial como solista, “Amor amarillo”; demás está decir que temas de los álbumes extraoficiales no son muy comunes en las presentaciones del ex Soda. Aparecieron en el repertorio, con una destacable predominancia, canciones del último y exitoso álbum del trasandino “Ahí vamos”, aunque cabe decir que esta vez, Cerati se resistió a tocar el álbum entero como lo hizo en su presentación en el teatro Caupolicán y en Viña del Mar. Aparecieron, también, canciones del “Amor amarillo” (aunque en menor proporción), del “Bocanada” y de su trabajo previo “Siempre es hoy”, todo esto con la importante y esperada intervención de los flashbacks a la época de Soda Stereo. De esta parte del repertorio, una de las favoritas del público, Cerati hizo alusión a los discos “Dynamo”, “Nada personal”, “Signos” y “Canción animal” con Nuestra fe”, “Juego de seducción, “Prófugos (una versión bien distorsionada que se repetía el plato de las presentaciones anteriores) y Té para tres, respectivamente. Es esta parte del concierto la que eriza la piel, pues no hay nada mejor para un fan de Soda (especialmente cuando éste no tuvo la oportunidad de disfrutar un concierto de la banda, como en mi caso), escuchar canciones como “Juego de seducción” y ver cómo toda la cancha levanta sus brazos al son de los acordes del gran Gus (ver video).

A Cerati se lo vio más desenvuelto, más comunicativo con el público y, como siempre, muy agradecido con la audiencia chilena que, como es sabido, es la cuna de la Cerati-manía en Latinoamérica. También se tomó el tiempo para extender sus canciones con acordes rockeros y para hacer guiños a otras canciones de su discografía. Incluyó, como bonus, un cover de David Bowie y una dedicatoria del tema Bajan a Luis Alberto Spinetta. Esto, personalmente me llamó la atención, dada mi teoría sobre el porte de un dinosaurio que tiene el ego de Cerati, pero fue un momento emotivo apreciado y aplaudido por todo el público.

Técnicamente, el concierto fue brillante, con un muy buen sonido, una puesta en escena que acompañaba muy bien a la música, e imágenes que daban al público la mirada cercana del ídolo argentino.

Yo sigo diciendo que este es el mejor momento para Cerati, y por ende, hay que disfrutarlo. Álbumes como el “Ahí vamos”, no son álbumes comunes, tanto por su calidad musical como lírica, y Cerati supo cómo hacerlo al igual que sabe cómo llevarlo al escenario sin que pierda ni una ínfima parte de su calidad. Creo que hay que aprovechar este momento del ex Soda y esperar que sea cierto lo que hasta ahora, el artista ha demostrado: que es como el vino, y si así de añejo sabe tan bien, es de esperar que en el próximo álbum, sepa mucho mejor.

Tracklist

1.- Artefacto (Bocanada)

2.- La excepción (Ahí vamos)

3.- Bomba de tiempo (Ahí vamos)

4.- Caravana (Ahí vamos)

5.- Vuelta por el universo (Colores santos)

6.- Uno entre mil (Ahí vamos)

7.- Adiós (Ahí vamos)

8.- Pulsar (Amor amarillo)

9.- Médium (Ahí vamos)

10.- Karaoke (Siempre es hoy)

11.- Juegos de seducción (Soda Stereo; Nada personal)

12.- Nuestra fe (Soda Stereo; Dynamo)

13.- Me quedo aquí (Ahí vamos)

14.- Té para tres (Soda Stereo; Canción animal)

15.- Sudestada (Siempre es hoy)

16.- Bajan (Amor amarillo)

17.- Cosas Imposibles (Siempre es hoy)

18.- Lago en el cielo (Ahí vamos)

19.- Crimen (Ahí vamos)

20.- Paseo inmoral (Bocanada)

21.- Cover de Bowie

22.- Prófugos (Soda Stereo; Signos)

23.- Puente (Bocanada)

24.- Jugo de luna (Siempre es hoy)



Friday, May 25, 2007

#1 La tengo pegada y qué: Nelly Furtado - Say it right

Estoy hasta el perno con esta canción. La he escuchado unas ocho veces en la última hora y aún no siento ni el más mínimo signo de aburrimiento. Y es que cualquier cosa tocada por Timbaland, el rey midas de la música, tiene que ser bueno... ¿o no? Y bueno, artistas como Nelly Furtado o Justin Timberlake pueden dar gracias de su bonanza actual, en gran parte, al gordito simpático de Timbaland. Respect.

Este video es muy bueno. A la par con la canción.

Saturday, May 19, 2007

Blurt!!: del porqué me pasé tanto tiempo sin escribir nada

Luego de casi tres semanas sin subir nada, me veo obligada por mi ego a escribir algo. Y no sé si sea lo primero que se me viene a la mente... o mejor dicho, sí: en este caso sí. Bueno, podría explicar el porqué de mi atraso, contando la anécdota que me pasó cuando estaba escribiendo un gran post de comeback (con el que pensaba romperla y convencerme a mí misma de que no es necesario ser miserable y tener una larga lista de quejas contra el mundo para poder escribir algo medianamente decente). Trataba sobre cómo, poco a poco y sin darme cuenta, me he vuelto adicta al programa de la Dra. Polo, al punto de que se ha vuelto mi ruido de fondo por antonomasia en casi tres de cinco almuerzos a la semana. Era lo máximo. Bueno, no, no era lo máximo, pero era entretenido y revelaba suficiente información vergonzosa sobre mi persona como para hacer reír a más de alguno. Y nada, estaba en eso cuando derepente mi computador, que está colapsado de información a pesar de que le enchufamos otro disco duro a modo de supositorio para que sobreviviera, se le ocurre echar un error sobre LA ventana de Firefox en que estaba escribiendo mi lindo post. Como en ese entonces (a diferencia de ahora, que veo el botón y me da una rabia inconmensurable), no existía esta bendita herramienta del auto-save (guardado automático para los anglo-nulos), tuve que tragarme el orgullo y cerrar definitivamente mi declaración de amor a la Dra. Polo, antes de que el susodicho error se llevase más valiosa información.

La frustración de ese evento, llevó a que desarrollara un pequeño trauma, tanto hacia mi computador como hacia Blogger itself. En verdad, Blogger no tiene nada que ver en el asunto, pero hacia algo tenía que canalizar mi rabia, y si lo hago contra mi computador nuevamente, lo más probable es que me quede sin computador, con un mouse quebrado o con un teclado partido en dos luego de tirarlo por el balcón. Fue eso, más la ajetreada vida universitaria, la nueva vida de novia y los últimos cuatro días que he pasado en un pseudo coma febril, los que me justifican por todo este tiempo sin postear.

Ok, lo de la ajetreada vida universitaria es un cuento enorme, ya que cualquiera que tenga acceso a mi agenda (cosa que la mayoría de uds. no tiene, pero soy muy honesta como para mentirles... eh, ¡no! -es broma, en verdad no podría mentirles-), podría ver que en las últimas dos semanas no he tenido más que un par de controles cagones. ¡Vaya vida universitaria ajetreada! y bueno, suena como una buena excusa; siempre es el comodín del estudiante sub20 que atiende a la educación superior. Créanme, no es la primera ni será la última vez que lo uso. Lo de la vida de novia, bueno, eso sí es algo que puedo esgrimir en mi favor. Si se prestan a revisar las cosas que he escrito por los últimos casi tres años (¡TRES AÑOS!), se podrán dar cuenta de que, en promedio, la mayoría son quejas por falta de vida amorosa o por el deficiente desempeño en la vida diaria de los representantes del sexo masculino en mi vida. Bueno gente, eso cambió. Ahora (no sé si decir afortunada o desafortunamente; todo depende del cristal con que se lo vea), ya no tengo de qué quejarme. Mi lista de sugerencias para el buzón del de arriba se ha reducido a un papel que dice "¡¿Por qué cresta aún no me mandas un Ipod?!", y con eso, mis leit motivs se han reducido a... cero. Es por eso que últimamente, he estado en una incansable travesía mental por encontrar algo de qué escribir. Cualquier cosa. Lo malo, es que luego de un par de días (o después de la primera semana de no escribir, ya no recuerdo), me propuse a mí misma que me rehusaría a postear cosas de mala calidad sólo por el hecho de no tener nada mejor que decir. Lo de "buena calidad" es un concepto totalmente subjetivo, y es probable que reconsidere el adjetivo "buena", pero ya saben a lo que me refiero. Por la cantidad de tiempo entre que tomé esa decisión y el primer post luego de la sequía creativa, uno podría decir que no pienso en muchas cosas que valgan la pena hoy por hoy. No estarían muy equivocados.

Y bueno, la última excusa (llamarlos "argumentos en mi defensa" ya es demasiado cara de raja), concierne a mi cuadro gripal agudo... al menos eso dice el falsificativo médico. No, fuera de bromas, he pasado los últimos cuatro días en cama con la gripe más rara que me ha dado desde que tengo memoria. Raro porque me he sentido pésimo, pero aún así, mi cuerpo no me daba un poco de fiebre para poder justificar socialmente mi enfermedad (es muy distinto decir "me sentía mal" a "tenía fiebre"; por alguna extraña razón, la segunda es muchísimo más válida cuando de dar excusas se trata), a excepción de una noche que estuve con 39° de fiebre, que luego bajaron a 35°. No pregunten qué pasó ahí.

El resto, es historia. Son las dos de la mañana y yo estoy en bata, con la bufanda que acabo de terminar (en algo tenía que ocupar el tiempo), dopada con antigripales, escribiendo razones para justificar algo que nadie me ha reprochado. Supongo que las excusas son para mí misma, y el ponerlas por escrito y publicarlas las hacen sólo un poco más válidas.

Tal vez es eso, aunque sé que la razón última se resume sólo en una palabra: flojera.