Friday, March 21, 2008

Sobre la madurez (getting over it)

Es extraño encontrarse con gente que te hizo mal, especialmente cuando han pasado muchos años desde que el mal pasó y muchos más desde que viste a esa persona por última vez. Por algún extraño motivo, lo más probable es que sigas pensando algo negativo sobre esa persona, reviviendo el incidente en tu cabeza una y otra vez, y contándolo al resto del mundo como tu peor tragedia. Y es que es mucho más fácil tomarlo desde donde lo dejaste y con el exacto sentimiento que tuviste cuando todo pasó (que, de ser una "tragedia", de seguro no es bueno), siendo que la persona que te cagó en primera instancia, difiere sobremanera de su versión 2008. Porque, seamos honestos: a pesar de que sabemos que no somos los mismos que fuimos en 1ero medio, y a pesar de que en el fondo sabemos que a todo el mundo le pasa lo mismo, cuando una persona te hace mal, se queda perennemente en esa etapa, siendo un malnacido por el resto de la historia de la humanidad.

Ser maduro no es solamente dejar el incidente atrás, o mejor aún, dejar de pensar en ello como un "incidente". Ser maduro va de la mano con ser "la mejor persona" (o the bigger person, para los que entienden el concepto moral), con eso de ser tú el que perdone, olvide y reconcilie. Eso va muchísimo más allá de decirle a tus amigos, luego de contar con lujo de detalles "el incidente", que lo olvidaste, lo perdonaste y que si lo ves a él o a la susodicha en la calle, hasta serías capaz de preguntarle sobre qué ha sido de su vida en todos estos años, cosa que no es ni cercamente tan fácil como suena.

Yo aprendí la madurez, como dirían los gringos, the hard way; es decir, con alguien que me cague bien cagada, con un tiempo de depresión, ira, negación y "ya no puedo haber superado más esto". Y sí, siento que en su momento me hicieron mucho mal, tanto, que relato aquél episodio como uno de los más amargos que me ha tocado vivir. Sin embargo, no es sino hasta que te encuentras luego de mucho tiempo con la persona que te hizo mal, que te das cuenta si es que en verdad lo superaste. Y no es sino hasta que le hablas a esa persona como si nada, cuando te das cuenta de que sí, que sí lo superaste, que esa persona no es la misma que te hizo mal tanto tiempo atrás, así como tú estás años luz de ser la víctima de aquél incidente. Te das cuenta del verdadero sentido de la expresión "borrón y cuenta nueva" (como refrán y no sólo como una pésima teleserie de TVN), y te das cuenta de que el tiempo no ha pasado en vano, y que sí, a pesar de que aún te guste ver películas de Disney, sí has madurado.