Saturday, January 31, 2009

Forgive me father, for I (may) have sinned... sort of...

Conocer bandas/canciones nuevas, funciona un poco igual que a conocer a gente nueva. Hay una cosa de química, algo que no se puede explicar, que puede provocar el nacimiento de un némesis, o el inicio de una floreciente amistad. Puede pasar también que te enamores a primera vista, pero eso depende de cuán eccéptico con respecto al amor resultes ser. El punto es que hay un "click", un whatever, que te provoca querer escuchar más o cambiar la radio en un sólo movimiento.

Puede que lo que escriba a continuación pueda sonar un tanto pecaminoso para algunos eruditos de la música, por lo que pido una abertura de mente considerable para mi situación.

Hay una banda que a la mayoría de la gente en mi círculo le gusta. Pero no sólo les gusta, sino que casi la veneran y la elevan al punto de la genialidad. Esa banda es aquél tipo que a todos les cae bien y, sin embargo, tú no logras encontrarle ni la gracia, ni lo adorable, ni aquello que todos profesan como su gran e increíble característica. Esa banda, para mí, es Radiohead.

Cuidado con los músculos de sus frentes, señores lectores, no queremos que a nadie le dé un espasmo ni nada por el estilo. Lo digo denuevo y con palabras aún más claras: Radiohead no me va. Me explico: la banda de Thom Yorke es de esas bandas que todo el mundo sabe que es buena. Tú también lo sabes y consideras que la existencia de la calidad es un hecho casi que empíricamente comprobable. Yo sé que Radiohead es una buena banda, que no tiene el efecto normal en los fans, sino uno más potente al nivel de culto, pero yo no los siento. No siento el click. No empatizo. No me provocan nada.

Lo siento. La cosa es así y a pesar de que lo he intentado, al parecer Radiohead seguirá siendo aquella persona a quien saludo y le sonrío en un carrete, y que después estando sola en el baño, me hará preguntarme por qué a todo el mundo le cae bien y a mí no.

Lo saqué de mi pecho. Supongo que ahora podré dormir mejor por las noches.