Wednesday, January 11, 2012

- ¿Y qué pasa si no funciona?
- Pero ¿por qué no iba a funcionar?
- Porque puede que no funcione no más... puede que hayamos cometido un error, o puede que estemos         haciendo las cosas muy rápido. Obvio que hicimos algo mal.
- Quédate tranquila. Todo va a salir bien.
- Pero ¿y qué pasa si no?
- No pienses en eso.
- Puede que tengas razón - ella dudó un segundo- O sea, obvio que estoy nerviosa. En las películas, la gente que hace este tipo de cosas siempre termina mal. Nunca se salen con la suya.
- En algunas sí.
- Ya, pero es la minoría.

Él miró al frente, suspiró una vez con eterna paciencia, cerró los ojos y la encaró de nuevo.

- Mira. Lo único que importa es que tú estés tranquila. El resto da lo mismo. ¿Quieres seguir con esto?

Ella lo miró fijo por un par de segundos. Se enderezó y miró hacia el frente.

- Y sí. Sí, está bien, tienes razón - dijo con los ojos cerrados y aleteando con las manos.
- Bien. Vamos.

Él se quitó el cinturón de seguridad echándole una última mirada a ella, que aún seguida petrificada en el asiento del copiloto. Abrió la puerta y se bajó para dirigirse a la parte de atrás del camión, sabiendo que ella lo seguiría después de un rato. Ella se quedó ahí un par de segundos. Notó que la radio estaba apagada y que no era capaz de decir desde qué momento. Miró hacia el parabrisas lleno de polvo y exhaló fuerte para poder ver su propio aliento en la cabina.

- Fuck it - dijo ella, mientras se sacaba el cinturón de seguridad a pesar de la torpeza que le provocaba ese enorme abrigo de plumas que traía puesto. Abrió la puerta y de un salto se bajó del camión, el que se movió de un lado a otro con el portazo que ella dió al salir.

- Te convenciste - dijo él sentado en el parachoques al verla llegar.
- Y sí. Supongo que tienes esa capacidad conmigo - dijo ella sonriendo.
- ¿Lista?
- Lista.

Él abrió el camión y ahí estaban los cuerpos. Eran tres, todos envueltos en bolsas de basura negras con restos de sangre seca. Él se subió y desde el fondo sacó dos palas, un rollo de cuerda y un par de linternas. Se acercó al borde y le pasó una pala y una linterna a ella.

- A cavar, entonces - le dijo.